primeraparte
Volví al trabajo volví a escribir acá. Les confieso lo extrañaba un poco, pero vos viste como es esto Helena, las vacaciones son las vacaciones y no hay con que darle ¿verdad?
Novedades, mas que novedades hay cosas positivas y negativas. La oficina me resulta extraña, no pregunten por que, feels like a fucking castaway pero sin Wilson ni regalos FedEx (ya nadie sabe de lo que hablo, la gente tiende a olvidar las malas películas que se prestan a las buenas metáforas, tomen nota).
Durante las vacaciones profundicé en mi noviazgo a niveles insospechados para alguien “tipo Tin”. Digamos que estoy en condiciones plenas de afirmar que soy un pirata formateado. No más nasty things. No no. Solo alitas blancas de angelitos de nieve y azúcar, que son los más ricos.
También profundicé mis hábitos de ermitaño. Es increíble la cantidad de usos, puertas adentro, que le puedo dar a una remera, un pantalón de gimnasia y/o unas medias antes de decidir que van a la rana de la ropa sucia. No me malinterpreten, no significa que soy roñoso, sino que suelo descartar la ropa con menos “usabilidad” de la que debería, solo por una regla de etiqueta social (algo así como que no se usan zapatos blancos después del día del trabajador, ponele).
Con Lean las cosas van viento en popa. Hace un mes que estamos juntos, estoy oficialmente enamorado y en una lucha encarnizada para lograr que el vuelva a recuperar la confianza en mi, después de ciertos incidentes desilusionadores que no voy a poner en estas letras pero que me están volviendo mas puto que de costumbre. Moraleja: la confianza no se reconstruye, es una herida interna. No es difícil mostrar la hilacha, lo mas complicado es demostrar que uno ya esta zurcido.
Pero en realidad toodo este texto tenía otra intención, el problema es que a la línea 23 ya contar mis hazañas en una librería de usados o mi raid de compras por locales en liquidación se desluce un poco.
Lo que si, les tiro 3 keywords: “criptonomicon” “the chamber of the secrets” y “tienda de ideas vs tascani”.
Me voy porque llego mi jefe. Ampliaremos. O tiramos abajo las paredes y construimos un loft.