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Entero..y a pedazos
Posted by Tin
on
2:05 PM
Siempre hay un roto para un descosido. ¿Y yo que soy? O mejor dicho, ¿que quiero ser? Roto suena a definitivo. Algo que esta roto no varía su estado, se rompió. Listo, fue. Ahora pertenece a esa categoría de cosas que es mejor averiguar si es menos caro arreglarlas que comprar una nueva.
¿Y un descosido? (Esto es interesante). Podemos verlo de varias maneras, por ejemplo, podemos pensar que un descosido es un roto arreglado. Un muñeco de estopa emparchado, zurcido a las apuradas, que después de uno o dos revoleos vuelve a supurar su contenido vital por la misma herida.
Claramente, un descosido es aquel que tropieza dos veces con la misma piedra.
Siguiendo esa línea, un roto es alguien que tropezó y no se quiso levantar, o no pudo. Quedó seco en el piso. No se mueve, no anda ¿Está vivo? El descosido seguro que si porque chilla (como un descosido).
Cuando una herida se re-abre, tiene que doler. Pero también estar roto duele. Solo que creo que al roto le entra la melancolía de saber que no se puede arreglar de la nada y que tal vez tenga que esperar un poco de tiempo antes de estar en condiciones de romperse otra vez.
Lo que me parece vislumbrar acá es que el roto no puede curar al descosido y el descosido está bastante ocupado intentando que no se le salgan las tripas como para componer al pobre roto.
Entonces lo que tienen en común ambos es el dolor no mitigado de sus aventuras pasadas.
Entonces no es mejor ser uno que otro. En el fondo creo que no se elige, uno no decide romperse. Y tampoco desea descoserse, claro está.
¡¿Entonces el dicho miente?! Si no me sirve estando roto encontrar un descosido que necesite que lo cosan así como yo necesito que me arreglen...
Lo jodido se presenta cuando además de descosido, uno se rompe por accidente. Ah no hay tu tía. Es como como...bueno tiene que ser malo.Pero no conozco gente tan desgraciada.
Volviendo al tema. Me cae simpático el descosido nomás porque sabe por lo que está pasando. Es decir, ya la vivió. De una u otra manera tuvo una herida que se empeñó en cerrar, con hilo y aguja, pero se le abrió. Hay algo de perverso en eso seguramente. Me imagino la carita de sorpresa algo agridulce cuando el descosido se levanta a la mañana y ve que uno o dos puntitos de su herida se salieron. Si decide no darle bola, capaz cuando llegue a la parada del bondi esté perdiendo lo poco de tripa útil que le quedaba. ¡Que zafarrancho, mamma mia!
¿Y el roto? El roto de última tiene un consuelo, se mitiga el dolor en la sorpresa del descubrimiento. A menos que sea un roto reincidente, lo cual raya con la categoría de roto y pelotudo.
Ahora que lo pienso hay muchos así. Conozco...uhmm... uno, dos, tres, yo, cuatro, cinco (No bueno no me voy a pasar la vida contando).
Pero ¿entonces soy roto? ¿Soy descosido? ¿Se arregla una rotura cosiéndola? ¿Se arregla algo alguna vez?
Que curioso, todo esto lo pienso para adentro y mientras juego con este hilito con el que me trate de arreglar el corazón la semana pasada.
Mamá me dijo que no lo tire, que le haga un nudito pero ...uhhh... ¡bueh! Se me salió otro punto....¡Ay no! ¡Que desastre! Me descosí el pecho de golpe y se me cayó al piso ese coso que latía ahí adentro. Se rompió. Se nota a la legua. Está durito rojo y partido en el piso ¿lo ven?
¡Mierda! Roto, descocido y descorazonado.
Hoy no es mi día.
¿Y un descosido? (Esto es interesante). Podemos verlo de varias maneras, por ejemplo, podemos pensar que un descosido es un roto arreglado. Un muñeco de estopa emparchado, zurcido a las apuradas, que después de uno o dos revoleos vuelve a supurar su contenido vital por la misma herida.
Claramente, un descosido es aquel que tropieza dos veces con la misma piedra.
Siguiendo esa línea, un roto es alguien que tropezó y no se quiso levantar, o no pudo. Quedó seco en el piso. No se mueve, no anda ¿Está vivo? El descosido seguro que si porque chilla (como un descosido).
Cuando una herida se re-abre, tiene que doler. Pero también estar roto duele. Solo que creo que al roto le entra la melancolía de saber que no se puede arreglar de la nada y que tal vez tenga que esperar un poco de tiempo antes de estar en condiciones de romperse otra vez.
Lo que me parece vislumbrar acá es que el roto no puede curar al descosido y el descosido está bastante ocupado intentando que no se le salgan las tripas como para componer al pobre roto.
Entonces lo que tienen en común ambos es el dolor no mitigado de sus aventuras pasadas.
Entonces no es mejor ser uno que otro. En el fondo creo que no se elige, uno no decide romperse. Y tampoco desea descoserse, claro está.
¡¿Entonces el dicho miente?! Si no me sirve estando roto encontrar un descosido que necesite que lo cosan así como yo necesito que me arreglen...
Lo jodido se presenta cuando además de descosido, uno se rompe por accidente. Ah no hay tu tía. Es como como...bueno tiene que ser malo.Pero no conozco gente tan desgraciada.
Volviendo al tema. Me cae simpático el descosido nomás porque sabe por lo que está pasando. Es decir, ya la vivió. De una u otra manera tuvo una herida que se empeñó en cerrar, con hilo y aguja, pero se le abrió. Hay algo de perverso en eso seguramente. Me imagino la carita de sorpresa algo agridulce cuando el descosido se levanta a la mañana y ve que uno o dos puntitos de su herida se salieron. Si decide no darle bola, capaz cuando llegue a la parada del bondi esté perdiendo lo poco de tripa útil que le quedaba. ¡Que zafarrancho, mamma mia!
¿Y el roto? El roto de última tiene un consuelo, se mitiga el dolor en la sorpresa del descubrimiento. A menos que sea un roto reincidente, lo cual raya con la categoría de roto y pelotudo.
Ahora que lo pienso hay muchos así. Conozco...uhmm... uno, dos, tres, yo, cuatro, cinco (No bueno no me voy a pasar la vida contando).
Pero ¿entonces soy roto? ¿Soy descosido? ¿Se arregla una rotura cosiéndola? ¿Se arregla algo alguna vez?
Que curioso, todo esto lo pienso para adentro y mientras juego con este hilito con el que me trate de arreglar el corazón la semana pasada.
Mamá me dijo que no lo tire, que le haga un nudito pero ...uhhh... ¡bueh! Se me salió otro punto....¡Ay no! ¡Que desastre! Me descosí el pecho de golpe y se me cayó al piso ese coso que latía ahí adentro. Se rompió. Se nota a la legua. Está durito rojo y partido en el piso ¿lo ven?
¡Mierda! Roto, descocido y descorazonado.
Hoy no es mi día.